¿Quién es Wilmar Cabrera? 

Wilmar Rubens Cabrera Sappa, alias “El Toro”. Nacido en Los Cerrillos, Uruguay, en 1959. 

Llegó al Valencia Club de Fútbol con 25 años recién cumplidos y siendo uno de los máximos goleadores de su país. El club valenciano apostó por él pagando 60 millones de pesetas al Millonarios de Colombia. Debutó en agosto de 1984 contra River Plate. 

En el club che jugó dos temporadas, disputando 76 partidos y siendo titular en la mayoría de ellos. Era clave tanto para Roberto Gil como para Óscar Rubén Valdez, no tanto para Alfredo Di Stefano. Marcó 36 goles entre las dos temporadas que no fueron suficientes para que el Valencia se salvara y en la temporada 86-87 el club che jugaría la Segunda División Española. 

Wilmar Cabrera llegó al Valencia siendo campeón de la Copa América con Uruguay, selección con la cual ha sido 21 veces internacional acumulando un total de 5 tantos. 

El potente delantero uruguayo compartió vestuario con míticos futbolistas como: Sempere, Ricardo Arias, Fernando Gómez, Jesús García Pitarch, Quique Sánchez Flores, Robert Fernández, Tendillo o el actual entrenador, Voro González. 

De esto y muchas cosas más, hablaremos a continuación con el protagonista.

 

En lo personal…

  • Wilmar, está casado, tiene hijos… Si es así, ¿les habla de su paso por la ciudad de Valencia?

– “Sí, tengo 5 hijos, un hijo varón que es el mayor y 4 chicas, tengo 2 nietos que son de mi hijo mayor y actualmente estoy separado.  Sí sí, siempre hemos tenido buen recuerdo, mi hijo nació en Valencia y las demás me han podido seguir por fotos y algún vídeo”.

  • ¿Viene mucho por Valencia? ¿Le gustaría venir más?

– “No, no he vuelto. Yo volví a España para jugar con el Sporting y luego ya no he vuelto. Lógicamente me encantaría volver a la ciudad, el otro día recordaba las fallas que viví yo allí esos años y además tengo buena relación con alguno de los compañeros que tuve allí, tengo amistades que quedaron por encima de lo deportivo y tengo claro que quiero volver.

A Valencia le tengo un cariño enorme porque fue mi primer club en Europa, jugar con ese escudo, en un club tan grande y con una ciudad tan linda fue cumplir un sueño y los recuerdos son imborrables. La vida me ha llevado por otros caminos, yo me he dedicado al fútbol sudamericano y no he tenido la oportunidad de ir todavía. También me gustaría reencontrarme con la afición, que es muy grande, y que en mi época estuvo encima en los momentos importantes y difíciles del club que fueron los que a mí y a mis compañeros nos tocaron vivir”.

  • Estuvo apenas dos temporadas, pero para usted, ¿qué significa –brevemente- el Valencia Club de Fútbol?

– “Como institución creo que es una de las más grandes de España, entre las 4 primeras, por encima de los logros deportivos todo el mundo reconoce que Valencia es una ciudad que vive mucho el fútbol, que ha vivido de todo –deportiva y socialmente hablando- desde un descenso a ganar ligas y jugar finales de Champions. Es de las mejores en Europa y se merece estar en las competiciones europeas siempre. Hoy, –con voz triste- es un “batallar” con las personas que son accionistas en el club y que tienen una forma de dirigir diferente y que no va acompasada con la historia de este club. Pero bueno, ojalá que el año que viene tengamos un equipo competitivo bien hecho y no pase como este con tanto cambio de entrenador y jugadores”.

 

En lo deportivo…

  • ¿Qué sintió cuando le llamó el Valencia CF allá por el año 84? 
Recorte del diario Mundo Deportivo, 14 de Agosto de 1984, anunciando el fichaje de Wilmar Cabrera.

– “Bueno, yo estaba en Colombia y vino a hablar conmigo Suso Martínez para transmitirme la intención de llevarme a España y al Valencia. Fue una emoción muy grande, yo llevaba poco en Colombia y venía de jugar la Copa con la Selección, fue muy importante porque era dar el paso definitivo a un club grande y reconocido en el mundo. Mi sueño era jugar en nuestra madre patria, que es España, y era mi primera opción. Suso y yo nos reunimos en un hotel y dimos los pasos correspondientes para firmar por el club”.

  • A usted el Valencia le ficha porque necesita gol, ¿lo vio una responsabilidad muy grande?

– “Si, era lógico, yo era un delantero y en aquel momento se había ido Mario Kempes, también había jugado algún otro antes que yo como Frank Arnesen. Y bueno, se fijaron en mi, tuve la suerte de ser el elegido y era consciente de que tenía que hacer goles”.

 

  • En su estancia en Valencia, ¿cómo se sintió tratado por el club?

– “Fueron momentos complicados para todos, no creo que fuéramos maltratados ni mucho menos, yo creo que lo contrario. A mí me trataron bien a pesar de la situación negativa que vivimos esa época. Nunca tuve inconvenientes con los dirigentes, el único “problema” era que yo me venía a jugar con mi Selección y eso la afición no lo veía bien pero era algo que iba en el contrato.”

 

 

  • ¿Cómo era su relación con los entrenadores? También ha tenido la oportunidad de compartir vestuario con caras conocidas del Valencia actual y con leyendas como Arias. Hábleme de Arias, García Pitarch y Voro González.

– “En mi carrera he tenido muchos entrenadores, para mi han sido muy importantes y en mis comienzos tuve a Juan Múgica que hizo un excelente trabajo de “contención” en mi.

En Valencia tanto con Roberto Gil, como con Rubén Valdez como con Alfredo Di Stefano cumplí con mi trabajo y lógicamente tuvimos algún que otro encontronazo porque íbamos todos de cara, no nos escondíamos. Es verdad que con Di Stefano tuve menos oportunidades en un momento clave, en una situación importante para el equipo y yo entonces no lo entendí. Pero bueno, en general creo que cumplí, fui el máximo anotador de aquel momento y mis compañeros saben que yo lo daba todo por ayudar al equipo y al club.

Sobre los compañeros… lo cierto es que yo con Arias es con quien más relación tenía, éramos vecinos e íbamos todos los días juntos a entrenar, tengo buena relación con su familia y sigo en contacto con él. Suso García Pitarch había hecho un final de temporada anterior muy bueno, pero en el segundo año las lesiones no le dejaron rendir al máximo nivel. Voro empezó el año que yo me marché y también tuve buena relación con él. Pienso que esos jugadores que eran valencianos, tenían un plus por ello y que sobretodo tenían calidad. Fue una lástima que no consiguiéramos la salvación porque los compañeros lo dimos todo por el equipo. Lo positivo era que nos mirábamos a la cara siempre, en el vestuario nos decíamos las verdades que teníamos que decirnos”.

 

  • En su última temporada en Valencia, el equipo desciende. ¿Qué sintió? ¿Había mucha presión?

– “Sentí desazón, jugamos presionados toda la segunda vuelta, no conseguíamos resultados positivos en casa y ese fue el gran problema a mi parecer… A medida que iba pasando los partidos la presión era grande pero la afición siempre estuvo a nuestro lado luchando. Por encima de la presión y de perder la categoría, que fue muy doloroso, me quedo con la afición. Lo cierto es que no estuve en algunos de los momentos más importantes y luego estuve “apartado” por el míster. Me quedo con los goles que hice pero la crítica es que creo que todos debimos dar más, jugadores y dirigentes. La afición se merecía quedarse en la categoría y lo más doloroso fue no poder hacerlo”.

  • ¿En qué se diferencian los jugadores de su época a los de hoy en día?

-“Creo que la principal diferencia es económica, el fútbol se ha comercializado tanto que ahora existen grandes diferencias –respecto a lo económico- con los jugadores de nuestra época. En lo demás, bueno, yo en todos los equipos que estuve lo di todo y fui profesional, hoy se discute incluso en Valencia la profesionalidad de los jugadores o por lo menos en los diarios sale que lo jugadores no duermen bien y que se van de fiesta. La diferencia con lo que nosotros hacíamos es abismal, pero no se ha podido hacer nada para evitarlo”.

  • ¿Recuerda aquel apedreo al autobús del Valencia CF tras ganar 2-3 en el Calderón con un hat-trick suyo? Cuéntenos.

– “La verdad es que esa es una buena anécdota –se ríe- la recuerdo muy bien. Hice 3 goles en un campo tan complicado como es el del Atlético de Madrid y aquel momento para mí fue brillante e inolvidable.

Y como bien dices, cuando salíamos del campo nos acompañó la policía hasta el autobús y en uno de los puentes que hay al salir del estadio nos apedrearon, volvimos al campo nos cambiaron de autobús (entonces íbamos en autobús a todos los partidos) y llegamos más tarde a Valencia. Recuerdo también que venían familiares nuestros detrás del autobús y también lo pasaron mal, tenían miedo. Creo que eran cosas de fútbol y que por desgracia las cosas así, violentas, no se han podido erradicar todavía y esa vez nos tocó a nosotros que una banda de incultos, porque no tienen otro nombre más suave, nos hicieran eso. Gracias a dios no nos pasó nada más allá de rasguños por los vidrios”.

  • ¿Cuál fue el motivo de la huelga de futbolistas en la segunda jornada de liga la temporada 84/85?

– “Sobre la huelga la verdad es que yo no te puedo decir casi nada porque acababa de llegar al club, fue en la segunda jornada y pese a esto el Valencia ganó. El motivo era por un problema de la Asociación de Futbolistas con la Federación, la Liga y las televisiones me parece recordar”

  • Antes de marcharse, habló con su compatriota Bossio para convencerle de que jugara en el Valencia ya en 2ª División. ¿Qué le dijiste?
Recorte del diario Mundo Deportivo, 10 de Julio de 1986, anunciando el fichaje de Bossio y la marcha de Wilmar Cabrera.

– “La realidad es que Miguel Bossio y yo jugábamos juntos en la Selección Uruguaya y le hablé de que aquí se podía jugar y vivir bien, que el trato era bueno y que iba a estar en las mejores condiciones como también lo estuve yo”.

  • ¿Porqué decidió marcharse a Francia?

-“Bueno, eso es una parte que siempre quedó por averiguar –se ríe-, yo cuando regresé del mundial tenía una oferta para marcharme al Zaragoza pero la rechacé, pero ahora te cuento:

Estaba de vacaciones y cuando quedaban unos días para la presentación me llamó Roberto Gil y me dijo que Di Stefano iba a seguir como entrenador y que la decisión de seguir en el club  era solo mía, yo sentía que la obligación era volver a poner al equipo en la “A” (1ª división),      faltando un día para la presentación me llama Ricardo Fuica y me dice: “Te he comprado, he hecho una oferta por ti y el Valencia ha aceptado, te ha vendido a Francia”. Mi sensación fue de escalofrió, fue todo raro, no entendí nada. Además, por contrato yo debería haber ingresado un porcentaje de la venta y no fue así. Cuando llegué al club no entendí a los dirigentes porque yo quería seguir aquí, además me acababa de mudar y no estrené ni la casa, ningún dirigente me supo explicar lo que había pasado. Nadie me llamó para decirme si me quería ir, yo quería cumplir el objetivo del ascenso y no pudo ser porque me marché a Francia, afortunadamente mis compañeros sí que lo consiguieron”.

 

En lo social…

  • Usted se marchó en 1986, imagino que después habrá seguido al VCF, ¿qué sensaciones tuvo entre los años más gloriosos (1999-2004)?

– “Con envidia sana, porque fueron los años de más gloria, porque ver a Mendieta meter goles o ver al Piojo López y demás jugadores que dieron batalla a los cuadros grandes y consiguieron los objetivos y títulos pues a uno le hacía estar contento, reconfortado y lo disfruté mucho pese a estar en otro país porque me encariñé con el club y porque sabía que en algún momento nos iba a pasar. Sin lugar a duda fueron los años más lindos y fueron una lástima las finales de la Champions”.

  • Desde entonces hasta ahora la cosa ha cambiado, ¿cómo vive el Valencia desde casa? ¿Qué opinión le merece la gestión que está realizando Meriton (Peter Lim)?

– “Respecto ahora como está el club… creo que económicamente es una solución en muchos aspectos, pero es muy probable que el poco conocimiento de lo que es el fútbol, de lo que son los futbolistas y de lo que es este club sea el problema. Seguramente creo que se tiene que rodear de gente, como veo que hay en Valencia, que sepa de fútbol y que sepa del club o que haya estado muchos años relacionado con el club, ya sea como técnico, como dirigente o como entrenador para llevar al club a unas mejores condiciones. Últimamente ha habido muchos cambios y eso no es bueno”.

  • No sé si estará enterado, pero el VCF se “deshizo” de los servicios de Mario Kempes. ¿Qué le parece esto?

– “Lo de Mario me extrañó, pienso que era y que siempre va a ser un referente del valencianista y del valencianismo por ser uno de los jugadores que marcó una estela en la afición y en la historia del club. Todos aquellos que tuvimos la oportunidad de conocer a Mario Kempes sabemos del don de gentes que tenía y bueno, seguramente debería tener un sitio en el club para desarrollar un trabajo y aportar ideas como persona y por lo que fue como futbolista”.

  • Por último, un mensaje a la afición:

– “De Valencia me llevé muy bonitas experiencias, una afición magnífica y unos excelentes compañeros. Para mí la gente significa mucho, nosotros vivimos de la gente, y pensamos constantemente que teníamos el aliento durante la semana en los entrenos y durante los 90 minutos en los partidos, incluso fuera. Me parece que la afición siempre ha sido y será así, es una de las hinchadas más fieles de España y que pese a no estar teniendo alegrías de celebrar títulos desde hace años, siempre está ahí y ver Mestalla lleno es lindo. Yo jamás olvidaré mi debut contra River y los 3 goles frente al Hamburgo, y ver a esas 40.000 personas que cantaban los goles y coreaban mi nombre.

Ojalá a nivel social la cosa mejore mucho,  y bueno, seguramente en algún momento nos vamos a reencontrar en lo deportivo, volveremos a tener nuestro lugar en Europa. Los que hemos vestido esa camiseta tenemos que unirnos para luchar todos juntos por un mismo bien. También quiero dar las gracias a toda la gente que mientras vestí el escudo me apoyó y que también me criticó cuando hacía falta, y lo asumí, porque es fútbol y cuando uno hace mal las cosas tiene que ser criticado porque debe entrenar y pelear para levantar siempre al club.

La historia de esta institución es grande, su afición también es de las mejores de Europa y el club se merece estar ahí siempre, y hay que trabajar para ello. A la afición hay que tenerla contenta siempre, porque ellos van a estar ahí. Si hay alguna afición que ha “bancado” de todo, es esta.

Espero estar por ahí pronto, un gran abrazo a todos”. 

 

Entrevista realizada a 27 de Marzo de 2017
Salva Gomis.

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