La de Jordi Escobar (febrero de 2002) es la historia de un sueño. Uno en el que está dando pasos de gigante a ritmo de transatlántico. Su ascenso meteórico en el último año ha venido aparejado por la apuesta del club por él, siendo el primer canterano que firmó la cláusula de 80 millones de euros de la que ahora hacen uso de forma recurrente Mateu Alemany y Pablo Longoria.

Es un jugador por el que hay muchas esperanzas depositadas en el Valencia. Hace tres años, el delantero catalán de origen valenciano debutaba en el Valencia en las filas del Infantil A. Hoy, viaja a Suiza con el primer equipo a las órdenes de Marcelino.

Una temporada, tres equipos

Y es que esta última temporada ha sido de película para Jordi Escobar. Como premio a la campaña que había realizado con el Cadete Fundación en la 16-17, en pretemporada estuvo a las órdenes de Mista en el Juvenil B. Sin embargo, su sitio era el Cadete A. Allí arrancó en septiembre y fue el ariete referencia de su equipo. En Liga Autonómica anotó 11 goles antes de que el Valencia decidiera subir al canterano al Juvenil B en el mes de noviembre.

Por entonces ya se estaban produciendo las primeras conversaciones entre la plana mayor de la entidad de Mestalla y el entorno de Escobar, sabedores de que podía ser un activo importante del club y de que tenía tras de sí clubes de la talla del Liverpool, el Real Madrid o la Juventus. En sus dos primeros partidos con el Juvenil B, deslumbró. Dos tantos en sus dos primeras participaciones.

Misma cláusula que Soler: 80 millones

Pero el mes de enero supondría un punto de inflexión. Dentro de la nueva política de cantera del Valencia, Jordi Escobar renovó su contrato cuatro temporadas -hasta junio de 2022- con una cláusula de rescisión de 80 millones de euros. Fue pionero. Abrió la veda para que detrás llegaran apuestas potentes por Ferran Torres, Hugo Guillamón, Álex Centelles, Jesús Vázquez o Pascu. Las mismas cifras que Carlos Soler o Toni Lato. Con ese nuevo contrato, el ariete subió al Juvenil A, equipo que ya dirigía Mista tras la destitución de Lubo Penev y el ascenso de Miguel Grau al filial.

Le costó adaptarse a División de Honor con 16 años recién cumplidos, pero con el paso de los partidos fue desplegando su fútbol. En la última jornada de liga, suyos fueron dos de los tres goles que metían al equipo de la Academia en la Copa del Rey Juvenil de forma in extremis. En líneas generales, su participación en esta competición fue de un altísimo nivel, con un tanto incluido ante el Málaga que encarrilaba la eliminatoria en el choque de vuelta. La escuadra dirigida por Mista cayó apeada en cuartos ante el Real Madrid pese a su gran actuación. El delantero tuvo que pelear con defensores hasta tres años mayores que él.

Delantero internacional

Sin embargo, este año que el canterano recordará siempre no acaba ahí. En noviembre viajó por primera vez a Las Rozas para concentrarse con la Selección española Sub16. Una semana más tarde, aprovechándose de las bajas, Jordi Escobar se hizo un hueco en la lista de la Sub17, la cual preparaba el Europeo que se disputó el pasado mes de mayo. Allí coincidió con Xavi Estacio.

Después de estas, llegarían más. En febrero disputó con la Sub16 el Torneo Desarrollo de la UEFA y en abril se alzó con el premio como máximo goleador de la Dream Cup que ganó España en Japón. Un gol en cada partido. Toda serie de éxitos y ascensos que se completaron con la Selección Valenciana y varios entrenamientos con el filial del Valencia antes del cierre de la campaña.

Cuarta temporada

Jordi Escobar llegó al Valencia procedente del Espanyol. Lo hizo después de disputar la Liga Promises de Arona que el cuadro valencianista levantó en diciembre de 2014 con la generación de 2002. En ese torneo los chés se midieron al cuadro perico, único equipo con el que cayeron en el torneo antes de alzarse con la copa.

El Valencia no lo dudó y echó las redes sobre el ariete catalán de ascendencia ondense. En su primera temporada (2015-2016) Jordi convirtió 27 tantos en Liga Autonómica Infantil jugando en torno al 60% de los minutos. Superó las expectativas depositadas sobre él ya desde el comienzo.

Definido en este medio en junio de 2016, Jordi es un “delantero total”. Su puesto natural es el de referencia, tanto en el 4-3-3 como en el 4-4-2 de Marcelino, en el que iría acompañado por un segundo punta. Su desmarque de ruptura y golpeo son una maravilla, y sabe jugar de primeras para descargar el juego del equipo y buscar una posición ofensiva ventajosa. Va ganando físico, las categorías así lo exigen, y su estilo peculiar ha mutado hasta convertirse en el mejor delantero de España a su edad. En su estancia en el club de Mestalla, ha actuado también partiendo desde la izquierda.

Marcelino se lo lleva a Suiza

Según estaba previsto en su escalera formativa, Jordi Escobar estaba llamado a hacer este verano la pretemporada con el Valencia Mestalla. Pasó las pruebas médicas con el conjunto de Miguel Grau y realizó las primeras sesiones de entrenamiento. No obstante, Marcelino lo subió a entrenar el 11 de julio ante la ausencia de Rodrigo Moreno y a la espera de Kevin Gameiro. A partir de entonces ha sido casi un fijo en las sesiones del técnico asturiano.

A comienzos de semana pasó las pruebas médicas de la primera plantilla y ahora Jordi ha sido incluido la lista que viajará al primer stage de pretemporada. Un juvenil de primer año que en poco más de un año ha pasado de Autonómica Cadete a codearse en la élite. Es un jugador de un futuro inmediato. Y lo mejor: el Valencia lo tiene atado y bien atado. Su destino, Mestalla.

Iván Herraiz (@ivaanherraiz)

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Director de Destino Mestalla en RadioEsport (91.4 FM). Escribo en La Taronja Deportiva. Antes Burjassot Radio, OndaUno y RadioGED. Creador de El Murciélago (@ivaanherraiz )

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