Martín Montoya cometió dos penaltis ante el Madrid | Foto: Juan Carlos Cárdenas / EFE

Es un problema localizado desde el principio por casi todos. Incluso en el mejor momento de la temporada, cuando encadenamos victorias ante Málaga, Real Sociedad, Athletic, Betis y Sevilla, la mayoría de nosotros dijimos que la posición de lateral derecho estaba alarmantemente mal cubierta. Y el problema ha ido a más con el pasar de los partidos.

No se trata de matar a Martín Montoya por haber cometido dos penaltis clarísimos en el partido contra el Real Madrid. Es que su nivel lleva dejando mucho que desear desde los primeras jornadas. Y ha mantenido la titularidad porque Nacho Vidal, su suplente, no mejora las prestaciones del canterano del Barça. Y así nos va.

El club hace lo que puede con lo que tiene. Es cierto que urgía desde hace meses un nuevo lateral derecho (se intentó Cancelo, también sonó Darmian) pero las llegadas de un sustituto para Kondogbia –Coquelin– y un cuarto delantero –Vietto– hacían más falta, sabiendo que Zaza estaba tocado de la rodilla.

La cúpula, que se supone que debe vender este verano por valor de 45 millones de euros para cuadrar cuentas, no puede hacer más. A partir de junio habrá que abonar los fichajes de Kondogbia y Coquelin. Con los bolsillos tan vacíos es una utopía traer un lateral derecho que mejore lo ofrecido por Montoya y Vidal.

Por tanto hay que buscar soluciones en lo que tenemos. Lo ideal sería que Martín y Nacho espabilaran de una vez. Ambos son capaces de dar un rendimiento superior al que han dado así que ojalá lo muestren. Si no dan el paso, hay jugadores que podrían probarse como parches. A bote pronto se me ocurren el recién llegado Coquelin pero también Gayá, Lato o alguno de los centrales.

Mi confianza en Marcelino raya en el fanatismo y estoy convencido de que el míster sabrá encontrar solución a un problema enquistado desde agosto. La Champions depende de ello.

#exprimelavida

@guillem_hidalgo

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