Fotos: Lázaro de la Peña

“El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve”. Así concluye ´Vuelo´, uno de los poemas más intensos de Miguel Hernández. En el día en el que se cumplen 76 años de su fallecimiento, he considerado adecuado empezar con esta alusión a su obra para hablar de Rodrigo Moreno, quien ha logrado levantar el vuelo y aspira, cada vez con más fuerza, a finalizar la primera etapa de su resurgir con un mes de estancia en Moscú. Nadie diría hace un año que disfrutaría de una candidatura tan seria para formar parte de la expedición española que viajará a Rusia el próximo mes de junio, pero no se puede obviar la realidad. La incidencia del hispano-brasileño en la fluidez del juego del Valencia CF es determinante, unido a las notables aportaciones cada vez que se ha enfundado la ´casaca´ española, pero si hay algo que no admite lugar a dudas ni reproches son los datos, y los 16 goles y 7 asistencias que conforman su carta de presentación son credenciales más que suficientes para admitir que se ha ganado, como mínimo, que su nombre figure en mayúsculas en los apuntes de Julen Lopetegui.

La historia de Rodrigo Moreno es una historia que lleva ´trabajo´ por título y´superación´ como subtítulo. Prácticamente defenestrado por Mestalla, donde llegó a admitir que le daba pavor jugar por la presión que sentía, relegado a jugar en una posición que no era la suya y desacertado cada vez que se le presentaba una ocasión manifiesta de gol, parecía abocado a abandonar la entidad valencianista el pasado verano. Pero su firme voluntad de “disfrutar del Valencia CF”, como ha reconocido en numerosas ocasiones, ligado a la llegada de Marcelino García Toral acabaron formando un cóctel que le ha acabado ofreciendo al bueno de Rodrigo los frutos de todo su esfuerzo silencioso. Pocos confiaban en él a principio de temporada, cuando la mayor parte de la hinchada reclamaba la necesidad de incorporar otro delantero ante la escasa producción ofensiva de los que integraban la plantilla, pero el técnico asturiano siempre le defendió a ultranza. “Yo veo en Rodrigo un delantero con muy buenas condiciones y una actitud encomiable”, afirmaba Marcelino el 18 de septiembre cuando se le cuestionó en rueda de prensa por sus bajas cifras anotadoras.

El tiempo le ha acabado dando la razón y es que, a día de hoy, es probablemente el delantero que más trascendencia tiene en la propuesta futbolística del equipo. Especialista en actuar como enganche entre el centro del campo y la delantera, se mueve como pez en el agua en la línea de 3/4, encargándose de generar espacios y dirigir gran parte de las transiciones ofensivas. Con la merecida etiqueta de jugador capital e intransferible para el proyecto que, merecidamente, le ha otorgado Marcelino, Moreno disfruta de su mejor momento desde que hace casi 4 años, un 23 de julio de 2014, fuese presentado como jugador valencianista. Y así lo reconocía el propio futbolista en una entrevista para el canal oficial de La Liga Santander. “Estoy viviendo un momento muy especial. Renové hace muy poco mi compromiso con el club y espero poder estar aquí muchos años más”.

La historia del que nunca se rindió, del que nunca cesó su dedicación y del que no dejó de perseguir su sueño de grabar su nombre en la historia del Valencia CF. Un sueño que, ahora, parece un poco más posible. Esta jornada se enfrenta al CD Legánes, a quien le ha anotado 3 goles en sus 2 últimos enfrentamientos, y la mirada de Rodrigo fija sus miras en las redes de Butarque con la intención de confirmar, cuanto antes, que su odisea particular le lleve el próximo curso por los destinos más prestigiosos de Europa.

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