Foto: Plaza Deportiva

Combativo en el terreno de juego, con un espíritu aguerrido que recordaba a los guerreros espartanos que batallaban en las Termópilas. Fuera de él, la sencillez y la sinceridad se apoderan de un futbolista que nunca llegó a concebir su ocupación como una forma de impulsarse hacia el lujo sino, más bien, como una profesión que debía ejecutar con la misma diligencia que cualquier otro trabajador. Sergio Ballesteros [Burjassot, 1975] aparecía con su característica calma en la Ciudad Deportiva ´El Canó´, en la localidad de Llíria donde ahora reside, para reunirse con La Taronja Deportiva. Sentado en la grada repasa la delicada situación del Levante UD a través de una mirada que recoge, a partes iguales, un enorme cariño por la entidad y la preocupación por el desconocimiento del desenlace que tendrán sus actuales circunstancias.

P: ¿Cuál crees que puede ser la explicación para que un equipo que venía con una inercia ganadora descomunal experimentase, de repente, un cambio tan radical en su dinámica?

R: Eso no viene por una causa concreta. La Liga Santander es una categoría muy exigente, ganar un partido es muy complicado y, por lo tanto, puede ocurrir que un equipo que en Segunda División arrasa, en Primera vaya demasiado al límite. También influye que muchos jugadores no habían debutado en la élite y eso, cuando llega la segunda mitad de la temporada, donde los equipos aumentan sus necesidades y el tiempo agobia, lo vuelve todo mucho más complejo.

P: Ahora se hace cargo de la plantilla Paco López… ¿puede ser el relevo técnico la solución en unas circunstancias tan adversas?

R: Cuando un equipo está 3 meses sin ganar, lo lógico es que la relación de la plantilla con el cuerpo técnico se erosione. Ciertos movimientos de un entrenador como insistir en unos determinados jugadores, sacar del once inicial a aquellos que han cometido errores… se eliminan, automáticamente, con un relevo en el banquillo. Todos parten de cero para ganarse la confianza del nuevo entrenador. El siguiente paso es intentar cambiar esa dinámica, pero si el equipo es capaz de competir y consigue sacar puntos en los próximos partidos, todas las dudas que pudiesen existir se convertirán en positividad

P: ¿Y cómo afecta una situación así a la cabeza de un futbolista?

R: Es una situación agobiante, porque sabes que te quedan 5 o 6 partidos en casa y tienes la obligación de empezar a sumar puntos para lograr la permanencia. No obstante, lo más importante es pensar solamente en el próximo partido y plantearlos como finales.

P: Desde la perspectiva de alguien que fue capitán y una voz de mando más que autorizada, ¿qué intenta hacer un líder en esos momentos para evitar que sus compañeros se reenganchen y no se hundan?

R: Transmitir un mensaje de unión y tranquilidad al grupo, porque pensar constantemente en lo que pueda pasar no sirve de nada. Hay que trabajar diariamente y, sobre todo, hacer todo lo que esté en tu mano.

P: Hablando de capitanear… ¿qué sentiste al llevar el brazalete del ´club de tu vida´ por un escenario tan importante como es Europa?

R: Era la primera vez que el Levante UD disputaba competición europea y poder hacerlo, además, llevando el brazalete fue un orgullo enorme. 

Fue un año muy bonito, la afición se lo pasó genial, dimos la talla en la competición y, aunque es complicado que vuelva a suceder, todos lo disfrutamos muchísimo.

P: ¿Entiende cuando la afición manifiesta que añora la presencia de más jugadores con ´raíces´ levantinistas en la plantilla?

R: Casi todos los equipos quieren que sus plantillas tengan jugadores de la cantera, que sientan los valores del club y envíen mensajes dirigidos a la afición. Hay años que eso es posible, porque surgen futbolistas que tienen ese carisma, pero hay otras veces que es mucho más complicado. Que lo pida la afición es lógico, y más cuando las cosas no funcionan correctamente, porque si la situación fuese positiva la urgencia por ver jugadores de la ´casa´ no sería tan grande.

P: El verano pasado, en una entrevista con Las Provincias, afirmaste que “no te fuiste como esperabas”… ¿qué consideras que te faltó?

R: Todos los finales son complicados, porque nadie llega a estar totalmente preparado para encajarlos. Pero, después de todo lo que había peleado por el club, me decepcionó que fuese un detalle el que acabase con mi carrera. Sin embargo, son cosas que ocurren constantemente en el fútbol, que no tiene memoria y muchas veces no valora todo lo que has podido hacer por tu equipo.

P: Y, si a día de hoy Quico Catalán llamase a tu teléfono pidiéndote volver… ¿aceptarías?

R: Por supuesto. Es más, sigo teniendo contacto con la entidad y, aunque no lo hemos hecho efectivo aún, espero que un plazo corto, de un año u otro, pueda estar trabajando con ellos.

P: ¿Crees que el balompié se está convirtiendo, cada vez más, en un espectáculo más mediático que futbolístico?

R: Todo gira alrededor de las televisiones y las audiencias. Los que hemos estado en el mundo del fútbol sabemos que se está regresando a un terreno peligroso, que ya vivimos hace muchos años y que derivó en graves problemas económicos y sociales para los clubes más modestos. Sin embargo, parece que no se ha aprendido de los errores y, además, es la propia LFP (Liga de Fútbol Profesional) la que promueve esto desde la descompensación en los presupuestos de los diferentes equipos.

P: Cualquier aficionado de un equipo sin las capacidades económicas de aquellos que dominan el mercado, verá los desorbitados precios que se pagan y asumirá que es una brecha insalvable…

R: Lo de este verano va a pasar factura porque se ha permitido que se rompa una dinámica de estabilidad, de un año a otro se han subido los precios y, por contra, los presupuestos se han mantenido estables. Se ha creado un precedente en el que no solo se pagan cantidades desorbitadas por futbolistas que son estrellas tanto dentro como fuera del campo, sino que se tiende a sobrevalorar también a aquellos jugadores que no llegan a ese nivel y a otros que acaban de empezar a competir en la élite.

P: Y, por último, ¿qué mensaje le mandarías a la afición del Levante UD?

R: Les diría que no es momento de reproches, sino de intentar ´perdonar´. Si el Levante UD quiere disfrutar de la Liga Santander el año que viene, necesita de su aliento en los 10 partidos que restan.

Entiendo que el aficionado que paga su abono y lleva meses padeciendo con el equipo, ante los reclamos del club, manifieste también la necesidad de que se les ofrezca algo. Todos somos conscientes de que hay cosas que no se han hecho bien, pero los exámenes debemos hacerlos en junio. Ahora es el momento de limar las asperezas que hayan podido surgir entre la afición y la plantilla para remar todos juntos hacia la salvación.

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